Dos hermosos lagos, habitados por miles de peces, papiros y nenúfares, le dan el toque romántico al lugar. Simétricos y azules los agaves son el remate visual perfecto.
De noche, su fuente iluminada y el sonido del agua derramando en el lago, exaltan los sentidos e invitan al visitante a conocer y disfrutar cada uno de los rincones de Benavento. |